Disturbios, ataques contra edificios públicos, pillajes y daños a centenares de comercios, que atribuyó a grupos de extrema izquierda y delincuentes, pero pidió distinguir entre los responsables de los actos violentos y los manifestantes que plantean reivindicaciones legítimas.
Con «ira y vergüenza», el presidente francés, Emmanuel Macron, condenó este domingo los disturbios y saqueos registrados en varias ciudades del país, anunció medidas para reforzar la seguridad, prometió transparencia sobre la actuación policial e iniciativas para responder a las demandas de los estudiantes y de los ciudadanos acuciados por la inflación.
«Esta noche todos sentimos ira y vergüenza», afirmó Macron en una declaración solemne televisada de diez minutos de duración, un día después de los graves incidentes ocurridos durante las movilizaciones contra el encarecimiento del coste de la vida, y que continuaron este domingo especialmente en París.
Disturbios, ataques contra edificios públicos, pillajes y daños a centenares de comercios, que atribuyó a grupos de extrema izquierda y delincuentes, pero pidió distinguir entre los responsables de los actos violentos y los manifestantes que plantean reivindicaciones legítimas.
Macron reclamó al Gobierno, y en particular al ministro del Interior, Laurent Nuñez, que extraiga conclusiones sobre la gestión policial de las protestas y garantice la transparencia. «Espero respuestas claras», manifestó Macron.



