Francisco Gamboa Soto destacó la importancia del talento humano, la sostenibilidad, la estabilidad institucional y la integración regional como factores para captar capital internacional.
América Latina y el Caribe superó los US$ 160,000 millones en inversión extranjera directa (IED) durante 2025, impulsada por sectores que operan bajo regímenes de zonas francas, como la manufactura, la logística, los dispositivos médicos, la industria automotriz y los servicios globales.
En este escenario, marcado por una competencia por atraer nuevos proyectos, el primer vicepresidente de Costa Rica, Francisco Gamboa Soto, llamó a los países de la región a fortalecer su integración y construir una oferta conjunta que les permita captar inversiones vinculadas a las nuevas cadenas globales de valor, la inteligencia artificial y la transición hacia economías más sostenibles.
Gamboa Soto señaló que la competencia internacional ya no se limita a países individuales, sino a regiones capaces de ofrecer valor agregado, seguridad jurídica y capacidades productivas.
“Hoy más que nunca, el contexto internacional nos invita a actuar con claridad estratégica”, expresó el funcionario costarricense, al destacar que la región cuenta con ventajas como sus recursos naturales, biodiversidad, ubicación geográfica, disponibilidad de talento y avances en energías renovables.
De acuerdo con el informe, después de Brasil y México, los mayores receptores de capital extranjero fueron Chile (7 % del total regional), Perú (6%), Colombia (6 %), Guyana (5 %), Costa Rica (3 %) y República Dominicana (3 %).



