La Planta Renacer, instalada en la Zona Franca Quisqueya de San Pedro de Macorís, convierte residuos plásticos en materia prima apta para envases de consumo humano, con una inversión de 50 millones de dólares y capacidad para procesar 1,500 millones de botellas al año. Entérate de cómo funciona.
La República Dominicana dio este jueves un paso sin precedentes en la región al inaugurar la Planta Renacer, el primer complejo industrial del Caribe capaz de transformar botellas plásticas descartadas en resina rPET de grado alimenticio —es decir, apta para volver a contener agua, refrescos o alimentos— cerrando por primera vez en el país el ciclo completo del plástico a escala industrial. El acto estuvo encabezado por el presidente Luis Abinader en la Zona Franca Quisqueya, en San Pedro de Macorís.
Una botella que vuelve a ser botella
El modelo que introduce Renacer no es cosmético: es estructural. El proceso comienza con la recolección de botellas posconsumo, continúa con su molienda, lavado, extrusión y policondensación en estado sólido (SSP), y culmina en la producción de resina rPET certificada para fabricar nuevos envases de consumo humano. Todo dentro del mismo complejo.
Desarrollada en alianza por los grupos dominicanos Diesco e Invema —con más de seis décadas de trayectoria en envases y reciclaje industrial, respectivamente—, la planta opera con tecnología europea de última generación que incluye sistemas automatizados de clasificación con inteligencia artificial. Cumple con los estándares de la FDA estadounidense, además de certificaciones internacionales como ISRI, NSF y APR.
«No se trata solo de abrir una instalación, sino de dar un paso firme hacia una nueva etapa industrial para la República Dominicana y el Caribe», afirmó Manuel Diez, CEO de Diesco/Alyon, durante la ceremonia inaugural.



