Otro corte eléctrico total en Cuba empeoró las protestas y los cacerolazos de la población, mientras el gobierno negocia con Estados Unidos el fin de la asfixia energética a la isla, dentro de una crisis que se hace cada día más insostenible para sus habitantes.
Otro corte eléctrico total en Cuba empeoró las protestas y los cacerolazos de la población, mientras el gobierno negocia con Estados Unidos el fin de la asfixia energética a la isla, dentro de una crisis que se hace cada día más insostenible para sus habitantes.
El miércoles 18, luego de casi 30 horas, la red eléctrica nacional volvió a su “normalidad” luego de que el apagón general del lunes 16 —el sexto de esa envergadura en 18 meses— dejara sin luz a los 9,7 millones de habitantes de esta nación insular caribeña.
Sin conocerse aún las causas específicas que han propiciado este nuevo apagón total, el sistema eléctrico volvió a su rutina de cortes de unas 15 horas diarias en La Habana y hasta el doble en el resto de las provincias, llegando a alcanzarse un déficit diario de la generación eléctrica superior a 60 %.
“Es demasiado que ocurra otro apagón general, cuando al día solo te ponen unas poquitas horas de luz. Así no se puede”, dijo a IPS Marielys González, una responsable de su hogar, de 59 años, residente en la capital.



