Unicef reporta que el 46% también ha sido sometido a castigos físicos, mientras un programa de crianza positiva logró reducir la disciplina violenta en 2,216 familias dominicanas.
Según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples y la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (ENHOGAR-MICS) 2019, el 50% de los niños y niñas de entre 1 y 14 años experimentó agresiones psicológicas como gritos, humillaciones o amenazas, mientras que el 46% fue sometido a castigos físicos.
La violencia va más allá de los golpes
La organización advierte que la violencia en la crianza no siempre deja marcas visibles. Además del castigo físico, los gritos, las amenazas y las humillaciones pueden afectar la autoestima, la sensación de seguridad y el desarrollo emocional de niños y niñas.
La evidencia científica citada por Unicef indica que crecer en entornos violentos está asociado con mayores dificultades en el aprendizaje y el rendimiento escolar, problemas de salud mental y una mayor probabilidad de reproducir conductas violentas o verse involucrado en situaciones de delito y exclusión social.
Los niños más pequeños son los más expuestos
Los datos de la encuesta muestran que estas prácticas alcanzan su mayor prevalencia entre los niños y niñas de 3 y 4 años, donde afectan al 70%.
Además, se presentan en todos los niveles socioeconómicos, lo que evidencia que la violencia en la crianza no es un problema exclusivo de determinados sectores, sino una realidad que atraviesa a toda la sociedad.



